lunes

Imágenes de un sábado de Rugby

























7 comentarios:

Mariano T. Rodríguez Ribas dijo...

JAJA Muy loco. Uno de los que juega en el Liceo es compañero mío del laburo. le sacaste varias fotos!! No entendía nada cuando se las mostré!
Que chico que es el mundo.

Saludos

mariano

P.D.: Hace mucho qu eno pasás por mi blog a visitar

MAR dijo...

¿En seriooo? Que cosas. Después decime quien es, aunque igual no conozco a nadie, hace muy poco que estoy en ese club.
¿No pensó las veces que nos podemos haber cruzado en algún lugar?

No me acuse ¡Yo siempre paso! Je! No siempre dejo comentarios, pero le miro las fotos. Es más me encantaron todos los conejos, que no se le dé por seguirlos a todos por que no termina más. Btw: ¿Hay alguno blanco?

Saludos

Mar
(Alias Patito Feo)

Mariano T. Rodríguez Ribas dijo...

Es cierto, es cierto, pasa seguido Ud. a visitarme. le agradezco.
Mi amigo? Es el que está atrás del que agarra la pelota en la tercera foto.

P.D.: Estás abandonando las imágenes sueltas. Eso no es bueno. hace mucho qu en posteás.

MAR dijo...

Mar:

Oiga! Su amigo salio así de chiquitito…

¡No, no me presione que ya sabe que cuando me presionan me paralizo, je!
Es cierto, la que está abandonada es la máquina de fotos, es el frió ¿viste?
Igual ando con ganas de quedarme con un blog solo y los votos se inclinan por Mar de Fondo.
Besos
Mar (DeFondo)

juanba dijo...

Decime que la altura en los saltos de algunos de ellos es lograda en parte por el impulso de sus compañeros...

Muy buena todas, mención especial para las sombras de la primer foto! :D

Salutes

MAR dijo...

Juanba:
Es más, el susodicho es elevado con la fuerza de un par de compañeros que entre otras cosas lo sostienen de las cachas (entre otras partes)
La primera es la que más me gustó.
Salutes

BELMAR dijo...




El arte de la fortaleza...


«Vi las mejores mentes de mi generación destruidas por la locura, hambrientas histéricas desnudas, arrastrándose por las calles de los negros al amanecer en busca de un colérico pinchazo, que pobres y harapientos y ojerosos y drogados pasaron la noche fumando en la oscuridad sobrenatural de apartamentos de agua fría, flotando sobre las cimas de las ciudades contemplando jazz.»